Fiesta Futura - Texcoco
Fiesta Futura en Texcoco.  Foto: Humbert

Redacción: Edgar Mendoza | Foto: Humbert | Fecha: 29 marzo 2013

Texcoco, Estado de México.- Todo un espectáculo resultó el festejo de los niños toreros en La Plaza Silverio Pérez, este jueves al cortarse tres orejas al ver un par de faenas a pie con Sara Edith y José María Mendoza que cortaron una oreja respectivamente, y una más de los rejoenadores Diego Cruz y Yadir Cedillo.

Bajo extraordinario ambiente en los tendidos se lidiaron ejemplares de El Charrascal, fracción de Arroyo Zarco, los cuales han sido buenos en términos generales.

Sara Edith estableció contacto con el público ya que desde que se abrió de capa mostró detalles muy marcados al lancearlo a la verónica y chicuelinas.

Ya con la muleta la torera moreliana se fue ajustando y se fue haciendo del eral arrancando los olés del público que se compenetró en la faena. Al final dejó al segundo viaje un entera recibiendo.

El día había sido bueno en términos generales pero conforme avanzó la tarde se fue descomponiendo el clima y comenzó a soplar el viento y después una ligera lluvia por lo que cuando salió Alberto Rangel, con mucha actitud supo afrontar el compromiso y corriendo la mano en medio de ráfagas de viento fue armando una interesante faena que al final malograda con al espada y un aviso, el torero saludo en el tercio.

Pasado el vendaval vino el turno para Emiliano Villafuerte “El Moso” quien ante un cardenito lanceo a la verónica y con la muleta trató de hacerse del toro, pero ante el viento persistente el michoacano no se confió del todo y se puso pesado con la espada, al final salió al tercio.

José María Mendoza salió a calentar la fría tarde luego de la lluvía y el viento que ahí se quedó soplando. Apareció “Marquesito”, al cual metió en la capa para hacerlo embestir con mayor claridad.

El inició de la muleta fue doblandose con el astado para hacerse del novillo y así calentar al público que reaccionó conforme la faena fue tomando nivel. Una vez fijo el burel, inició el concierto de muletazos por el lado derecho, para rematar en un par de ocaciones con el trincherazo, obra del maestro Silverio Pérez.

Conforme fue pasando la faena las condiciones de lidia exigieron hacer la faena para pelearle en el terreno que quería al burel y superarlo. Vinieron los pases en redondo, el toreo caminandole para rematarlo y doblarse nuevamente para preparar la suerte suprema.

Desafortunadamente pinchó y escuchó un aviso. Pero la faena había calado en el tendido y la petisión de oreja no se hizo esperar para llevar la tercera oreja del festejo.

Cerró a pié Julián Castro con un castaño al cual le estructuró una labor torera lanceando de capa a la verónica y ligarle al menos tres tandas muy toreras a un noble ejemplar. Al final dio vuelta al ruedo.

El festejo lo abrieron los rejoneadores Diego Cruz y Yadir Cedillo quienes torearon por colleras. Los jinetes mostraron su voluntad y al final con la pega de las Forcadas de Hidalgo pararon al público de pie con la ejecución realizada y puso a la plaza texcocana de pie.