Clase Práctica en El Junco
Clase Práctica en El Junco

Por: Josué Muñoz Silva | Fotos: Fernando Cisneros

18/03/2013

El domingo 17 de marzo asistí una interesantísima faena de tienta en la ganadería de “El Junco” ya que fui testigo del debut práctico de 8 alumnos del Centro de Capacitación Taurina “Lic. Fernando Ochoa Ponce de León”, el cual tiene sede en la Plaza de toros Monumental de Morelia y que cuenta ya con 12 alumnos.

El ganadero Ing. Fernando Ochoa Sánchez les ha echado al ruedo, una becerra de escasos dos de meses de edad, la cual fue la cómplice perfecta para que estos nuevos alumnos se bajaran por primera vez a intentar el toreo; cabe mencionar que cinco de ellos son niños que su edad ronda entre los 7 y los 9 años de edad.

No puedo escribir de técnica, ni momentos artísticos, por la razón obvia de que nunca habían toreado, pero debo describir la emotividad que tuvo este momento tan especial.

Su maestro, el ex-novillero Héctor Berber “El Árabe” los formo frente a la puerta de toriles para que hicieran su primer paseíllo, los niños vestidos como maletillas, camisa blanca y pantalón de mezclilla, partieron plaza garbosos y sintiéndose toreros, acto seguido desplegaron sus capotes, e hicieron a la orden del maestro un ejercicio de verónicas para soltar los brazos, – ¡ya colóquense! – indicó el ganadero; corrieron a los burladeros que ya se les había asignado y con miradas vivaces esperaron la salida del astado.

Salió la becerra “Gurrumina” de nombre, huérfana de madre y a la que los vaqueros habían estado criando con biberón en un pequeño corral de las caballerizas de la hacienda; la recibió el novillero Patricio Villicaña Ochoa “Pato Ochoa” para meterla en capa antes de que saliera el primer torerillo.

El profesor indicó a los niños en voz alta – después de pedirle permiso al ganadero, cada quien le va a dar tres verónicas y rematan -, en primer lugar salió Santiago Villicaña Ochoa, de 7 años de edad, hermano menor de Patricio y nieto del ganadero, pidió permiso y sin dudarlo ni un segundo fue a la cara de la becerra y muy firme le dio tres verónicas y una revolera; le siguió Jesús Sandoval, después Pablo Sandoval, Roberto Estrada y por último Emilio Flores, todos ellos no solo le repitieron la misma dosis de pases a la becerra, lo interesante es que ni uno solo dudo ni medio centímetro, con valor y seguros de lo que hacían.

Después simularon la suerte de banderillas con palos sin arpones ganándole bien la cara a “Gurrumina”, repitieron los turnos con la muleta y nos hicieron saber que despierta una nueva generación de prospectos, que dará continuidad a la ya existente de aspirantes a novilleros.

En la siguiente becerra, que ya era más grande que la anterior, esta fue buena de verdad, brava al caballo, fija, con clase y recorrido, con una embestida de terciopelo, a la que lidió en primer lugar el jovencito Baruch Arreola, a quien tenía tiempo sin verlo torear y realmente me gustó su quehacer taurino, toreo con temple, y muy largo, le siguieron los jóvenes debutantes Daniel Valdez, Alberto Ruiz Villegas y Asdrubal Urueta, quienes intentaron el toreo por ambas manos y le echaron valor, tratando de aplicar con mucha voluntad lo que en clases de salón habían aprendido, cada uno con su estilo, pero todos dando su mejor esfuerzo.

Felicidades dobles al ganadero Ing. Fernando Ochoa Sánchez, por los resultados de bravura y por la buena voluntad de echarles la mano a los nuevos aspirantes. Fue una tarde muy provechosa para ellos, en donde no solo se quitaron el nervio los debutantes toreros, sino también los papás que debutaron acompañándolos a ellos.

Enhorabuena a todos, desde esta columna les auguro buen futuro  y vaya un estimulo a los incipientes toreros para seguir esforzándose en sus entrenamientos con disciplina, seriedad, respeto y compañerismo, no solo con sus amigos de entrenamiento, sino con los de las demás aspirantes de Escuelas Taurinas dentro y fuera de Morelia.

No se dejen envenenar por la amargura de gente que se dice taurina, que siempre está hablando mal de todos los demás; que ya tenemos suficientes con los animalistas y anti-taurinos que se afanan en desaparecer esta hermosa y culta fiesta de los toros; estoy convencido que si queremos que esta fiesta perdure solamente será si los todos taurinos estamos unidos.

Recuerden que la única competencia está dentro del ruedo y nadie más que el toro le dará su lugar a cada quien.

¡Suerte para todos!

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