Un mal lote dio al traste con las buenas intenciones de Jesús Duque frente a sus paisanos

Comenzó el festejo alterándose el orden de lidia establecido, un lío en los corrales hizo salir abriendo plaza al que tendría que haber salido en tercer lugar. Se apresuró el rejoneador Andy Cartagena a retirarse del ruedo, mientras que por su parte, Jesús Duque y su cuadrilla se afanaron en ponerse cada uno en su sitio para comenzar la lidia.

Se desplazó el toro con nobleza y no apuntó mala condición, pero sin ser nada más. Su mayor hándicap fue la falta de fuerza, al de Jodar y Ruchena le costaba un mundo mantenerse en pie en cuanto se le sometía y obligaba mínimamente. El piso de plaza tampoco ayudó mucho. Trasteó JD por ambos pitones con suavidad, elegancia y mucho mimo para que el toro no perdiera las manos.

Faena más de cuidar que de domeñar, con la consiguiente falta de emoción. Con todo ello, labor meritoria en la que no faltaron desplantes y alardes de valor en el conjunto de un elegante trasteo. El mal uso con los aceros dejó la labor sin premio, más allá de la ovación que JD recogió desde el tercio.

El que cerró plaza fue el más descarado por delante de la corrida. Desde que salió por chiqueros hizo gala de su mansedumbre y falta de raza, huidizo en todo momento nunca quiso tomar los engaños, acometiendo con violencia y feo estilo. Una joya, como se dice en el argot. No se dio coba JD, y tras probarlo por ambos pitones se perfiló para entrar a matar, y esta vez sí, dejar una buena estocada que pasaportó al toro.

El público entendió las complicaciones del animal y sus nulas opciones para el lucimiento, al igual que vio la disposición y entrega de Duque. Por todo ello, despidieron de manera cariñosa a su paisano esperando tardes mejores.

Plaza de Toros de REQUENA (Valencia)
Sábado, 31 de agosto de 2019 | Entrada: media plaza

Toros de JODAR Y RUCHENA, desiguales de presentación y juego

El rejoneador Andy Cartagena, dos orejas y dos orejas
Los matadores de toros:
Julio Benítez «El Cordobés», silencio y vuelta al ruedo tras aviso
JESÚS DUQUE, ovación y saludos