Por Luz Loaiza

Hace tiempo ya que cada que voy a los Toros, ya sea Corrida, Novillada o Festival, es cotidiano escuchar cuando aparecen en el Ruedo los Picadores para cumplir con su función, escuchar al público chiflar, reclamar e insultar al Profesional a caballo.

Se ha olvidado la importancia que tiene el que el toro esté bien picado a la hora de desarrollarse la faena, pues una buena puya es trascendental en su comportamiento y embestida. Ya que al ser picado y sangrar el burel, su ritmo cardíaco se descongestiona y queda listo para ser lidiado, de lo contrario moriría de un infarto (según dicho de Veterinarios).

El que un toro quede “crudo”, “sobrado”, “mal o bien picado” es definitivo y trascendental para el desarrollo de la faena que se le realice.

El Picador debe contar con un amplio conocimiento, pues debe saber de Ganaderías, Encastes, Anatomía y Embestida del toro, comportamiento de su caballo, así como saber montar con destreza y gallardía.

Debemos entonces tener más respeto por el Tercio de Varas y sobretodo enterarnos más antes de lanzar la típica expresión: ya te lo acabaste! lo vas a matar! Y algunas otras que es típico escuchar.

Recordemos que en los inicios del Toreo, eran los Picadores los Protagonistas de la Fiesta, es por ello que hasta la fecha, son los únicos subalternos que pueden vestir de oro al igual que los Espadas que integran el Cartel.

Su labor requiere de gran conocimiento, habilidad y destreza, pues deben dominar al mismo tiempo, al toro y al caballo, para lograr su objetivo, el cual es que el toro quede listo para que se le pueda lidiar.

Vaya pues un APLAUSO para todos los Profesionales del Castoreño, el Caballo y la Vara, que realizan tan importante labor en la Tauromaquia.