Por Luis Castro.

El animalismo, hermano mayor del mascotismo, hace cada propuesta en defensa de los animales, según ellos, que da vergüenza ajena y ofende a la racionalidad. De muchas cosas que se podrían decir de esta imbecilidad, deberían saber que los dichos son la voz del pueblo que nacen de su sabiduría y ésos, los dichos o refranes, jamás habrá alguien que los borre del saber popular. Idiotas.

Pero, a ver, ayúdenles con éstas, díganles cómo deben cambiarse para salvaguardar la dignidad de los animales:

* El que nace pa’ buey del cielo le caen los cuernos.
* Aunque la mona se vista de seda, mona se queda.
* El que es perico donde quiera es verde.
* Hijo de tigre, pintito.
* El que entre lobos anda a aullar aprende.
* Al perro más flaco todas las pulgas se le cargan.
* Le hizo de chivo los tamales.
* Camarón que se duerme se lo lleva la corriente.
* El pez por su boca muere.
* A otro perro con ese hueso.
* Otra vez la burra al trigo.
* La carne de burro no es transparente.
* A chillidos de marrano, oídos de matancero.
* A cada guajolote le llega su navidad.
* Es como las albóndigas, un pedazo de buey hecho bolas.
* Ni las moscas se le paran.
* Lleva una vida de perro.