Luis Castro

Cuando el toro hirió feamente a Fabián Barba este domingo en la Plaza México, comenté con el Doctor Carlos Rubio, quien me hizo el favor de invitarme a ver la corrida a su pueblo natal Araró, tierra de toros bravos y pueblo que yo quiero mucho por motivos personales, que tenía dudas si estaba reglamentada la idea que a continuación desgloso, pero una vez que ya revisé dicho reglamento puedo expresarla con mayor fundamento.

Creo que el reglamento tiene una laguna en lo referente a los toros de regalo en situaciones como lo sucedido a Barba. Miren, sabemos que el toro de regalo suele darse bajo una de estas dos formas: una, que el torero pague de su bolsa el costo del astado; otra, que una segunda persona sea quien se lo regale al torero, por lo general el ganadero o la misma empresa.

En cualquiera de ambos casos, el derecho a lidiar y matar ese toro de regalo le corresponde al torero que ha recibido o pagado el obsequio. Primero veamos qué dicen los incisos once y quince del artículo 27 del Reglamento Taurino de la Ciudad de México:

ARTICULO 27

XI. Si durante la lidia alguno de los alternantes no puede continuar en ella sin haber matado a la res, el más antiguo de los que resten la lidiará y le dará muerte, quedando a cargo de los otros diestros, por orden de antigüedad, la lidia y muerte de las demás reses del o los diestros impedidos…

XV. Previo permiso del Juez de Plaza podrán obsequiarse una o más reses, las que deberán ser de las reservas de ese festejo. Los toros de regalo o de obsequio se jugarán al final de la lidia ordinaria, observándose en su lidia los artículos respectivos del Reglamento…

Pero creo que como quizás nunca, al menos rarísima vez, al primero o segundo capotazo el toro de regalo hiere a su lidiador, por cuestiones de derecho aquí es donde, creo, hay una laguna. El toro era de Barba y él podría haber dicho que devolvieran su toro a los corrales pensando que en cuanto sane lo lidiará a puerta cerrada, toda vez que apenas había dado dos capotazos.

Parecería de entrada un disparate lo que estoy diciendo, pero yo lo veo como una cuestión de derecho. Si a Barba le costó de su bolsillo ese toro, no tiene por qué lidiarlo otro diestro, tomando en cuenta que es de regalo, o sea, los seis que se le ofrecieron al público en el programa y por lo que pagó boleto ya fue cumplido el compromiso.

Ahora bien, si el toro de regalo ya fue picado cuando cae herido el diestro que lo regaló, allí sí tendría que completar su lidia el siguiente espada en antigüedad porque si lo devolvieran para ser lidiado después por el que lo pagó, el toro se moriría por las heridas ya recibidas.

Pero imaginen que el toro que corneó a Fabián Barba hubiera salido extraordinario, habría sido una tremenda injusticia que Calita triunfara y se consagrara con una gran faena a costillas de un toro que le costó al torero herido su dinero y su sangre.

Entonces lo que yo digo es que debería agregarse en el reglamento, en la sección dedicada a los toros de regalo, que si el torero que lo obsequió es corneado antes de ser picada la res podrá ser devuelta a los corrales si es la voluntad del matador que lo regaló (que lo pagó). Y en caso de que caiga herido después de picado el astado, completará su lidia el siguiente espada, pero sin intentar lucimiento por tratarse de un toro fuera de compromiso y pagado por el compañero en la enfermería.

Estoy consciente de que muchos ¿todos? estarán en desacuerdo, pueden comentarlo, pero como siempre he pedido, hacerlo con ecuanimidad, sin agresiones ni palabras ofensivas.