Por Luz Loaiza.

La tienta, es la actividad que organiza el Ganadero para conocer de las cualidades o defectos y grado de bravura en los becerros (machos y hembras), que han cumplido 2 años y que han nacido en sus tierras.

Regularmente las Ganaderías cuentan con un espacio para llevar a cabo esta actividad, el cual es conocido como Tentadero, el cual podrá ser cercado o a campo abierto. Durante la Tienta, estarán presentes el Ganadero, que hará sus notas y llevará el control del Encaste; el Veterinario, Caporales, Matadores, entre quienes estará el Jefe o Director de Lidia, Novilleros y como actor principal, estará el Picador, que es quien tendrá a su cargo tentar o “calar” a los animales que corresponda el día de la prueba.

Durante la Tienta, únicamente serán toreadas las vacas o becerras, nunca los becerros, pues cuando un toro o novillo llega a una Plaza de Toros formando parte de un encierro para ser lidiado, éste nunca ha visto un capote o muleta, no ha sido ni está toreado, o como es común escuchar: está “limpio”.

La tienta de machos y hembras es distinta, pues mientras que las becerras son lidiadas por los toreros y se evalúa la calidad de su embestida; en el caso de los becerros machos, el procedimiento es distinto, pues con éstos, será el Picador el Protagonista y el encargado de llevar a cabo la tienta del animal; para la cual, a caballo, usará una vara normal pero con una puya o punta distinta especial y de características diferentes a las usadas durante la Suerte de Varas, pues no es la intención lastimar demasiado al becerro, al recibir en ocasiones infinidad de piquetes. Es en ese momento cuando el Ganadero valorará la calidad del becerro, qué tanto acudió al caballo, qué tanta pelea dió, si se “rajó” o no, si van de lejos, si devuelven en corto, es decir, si demuestra o no tener BRAVURA.

El destino que correrán los animales valorados, serán también distinto, pues mientras que las becerras que el Ganadero escoja, serán destinadas a la preservación de su encaste, mediante la reproducción y la crianza; con los becerros, será otro su objetivo, a los que el ganadero vea y considere más bravos, los apartará para formar encierros que serán lidiados en los festejos taurinos.

Los Ganaderos de reses bravas, también organizan las llamadas Tientas de Machos, que es donde se evalúa a los toros que tiene destinados para Sementales, pues es de su mayor interés preservar la calidad del Ganado Bravo que lleva su nombre.