Fuente :Aplausos Fotos:Plaza Las Ventas.

Por: Gónzalo I Bienvenida.

Una oreja cortó Isaac Fonseca en una aplomada actuación frente al eral que cerró la tarde, alzándose como vencedor de la séptima edición del Camino hacia Las Ventas. Además de su tremenda entrega, hubo argumentos de toreo caro. Las ganas se vieron en el vistoso y variado saludo capotero así como en la solidez de todo lo realizado. La faena de muleta arrancó de rodillas en los medios. Lo cuajó por el pitón derecho y entendió la distancia que pedía el novillo. También se puso de verdad con la mano izquierda, cargando la suerte y embarcando con la panza de la muleta. Un pinchazo previo a la estocada hizo dudar al presidente, que terminó concediendo justamente el trofeo.

Antes ya había firmado una actuación muy seria con el quinto. El representante de la Escuela de Colmenar Viejo mostró su quietud desde el quite en el novillo anterior. Villita quitó por ligeras chicuelinas. Fonseca respondió de frente por detrás. Muy asentado toda la faena, dejó muestra de su compromiso y verdad. La fea estocada dejó en vuelta al ruedo una actuación merecedora de trofeo.

El primer eral de Jandilla fue precioso. Juan José Villa “Villita” pudo mostrar su buen corte pese al viento que entorpeció su labor. Cortó una oreja tras una faena con lógicos altibajos. El novillo tuvo casta y ciertas irregularidades. Villita se sobrepuso y logró momentos de interés -especialmente en los primeros compases de la faena-. Los ayudados finales tuvieron sabor.

Muy entregado se mostró Guilermo García, de la Escuela de Madrid como Villita, desde el principio. La media de rodillas demostró su disposición. El inicio de la faena fue por estatuarios. Exigió al enrazado jandilla en varias tandas sobre la mano derecha. El mal uso de los aceros diluyó la posibilidad de trofeo.

Al eral de Jandilla que hizo sexto le faltó humillación y ritmo. Tuvo raza. Villita estuvo muy dispuesto y dejó algunos naturales largos, con mando y empaque. Fue difícil estructurar por la condición del jandilla, de obediente informalidad. Se pidió la oreja tras una buena estocada pero con buen criterio no se concedió ya que no había habido contenido suficiente.

Guillermo García salió a por todas en el séptimo. Sabía que se jugaba ganar la final. El novillo era más basto que sus hermanos. García se picó con Fonseca en quites. Momento emocionante de la final. El arrebatado inicio de la faena fue de rodillas. García había brindado a los maestros de su escuela como Villita: El Fundi, Miguel Rodríguez y Rafael de Julia. La clave de la faena estuvo en tragar cuando el novillo probaba. Poco a poco fue rompiéndolo hacia delante hasta el final, ya en cercanías, en el que se rompió con él. Transmitió mucho al irse detrás de las embestidas. Se tiró a matar sin muleta, sin éxito. Pinchó en repetidas ocasiones afeando una importante actuación.

ALEJANDRO GARDEL ABRIÓ LA TARDE

La final del Camino hacia Las Ventas acogió la presencia de Alejandro Gardel fuera de concurso. El novillo de Montealto fue el ideal en presentación y juego para abrir el festejo. Tan armónico en su hechura como manejable en su comportamiento. Gardel le cogió el aire en una tanda sobre la mano derecha. Faltó acople al conjunto de la actuación. Se ovacionó en el arrastre al de Montealto.

El segundo de Montealto fue un novillo serio, aplaudido por su presentación. El aire condicionó toda la lidia. El novillo resultó obediente e interesante en su juego pero Gardel no pudo confiarse por el incómodo viento. Con la espada no lo vio.

Madrid, domingo 14 de octubre de 2018. Final del certamen Camino hacia Las Ventas. Dos novillos de Montealto y seis erales de JandillaAlejandro Gardel, palmas y silencio tras aviso; Juan José Villa “Villita”, oreja y ovación con saludos tras petición y aviso; Guillermo García, ovación con saludos tras aviso y vuelta al ruedo tras dos avisos; Isaac Fonseca, vuelta al ruedo y oreja. Entrada: Menos de un cuarto.