Por Luz Loaiza/Morelia, Michoacán; México a 04 de julio de 2018.
Para las siete Bellas Artes (Arquitectura, Escultura, Pintura, Música, Literatura, Danza y Cine) la Tauromaquia ha significado una eminente fuente de inspiración. Y la Música no es la excepción, pues como su principal exponente en el ámbito taurino está el Pasodoble, que teniendo su origen en España en el siglo XVII, como herencia de la españolísima Tonadilla Escénica y con su marcial y candente Ritmo, su torero Garbo, su popular y valiente letra, ha sido cómplice y compañero de cantidad de Toreros para la creación de infinidad de Faenas; así como ellos mismos han sido inspiración para Compositores de emblemáticos Pasodobles.
El Pasodoble, es una hermosa e invaluable contribución artística, a través de la cual Compositores y Cantantes han derramado Arte y Sentimiento, hablando ya sea de Plazas de Toros, Toreros, Regiones, Quites y todo lo relacionado con el Toro. Títulos como “El Gato Montés” de Manuel Penella Moreno, “España Cañi” de Pascual Marquina Narro, “Cielo Andaluz” de Rafael Gascón Aquilué, “Suspiros de España” de A. Alvarez Alonso y J. A. Alvarez Quintero, Manolete de Orozco y Celares, “Concha Andaluz” de Perfecto Artola, Granada y Silverio Pérez de Agustín Lara, entre muchos otros, forman parte ya de la Historia Taurina.