Matro. Octavio Castro "Santanero" con los alumnos de la Academia Taurina Municipal de Morelia, Antonio Sayago, Toño Neri, Marco Lule, Alberto Rangel, Antonio Magaña (invitado) y Carlos Mauricio Medina
Matro. Octavio Castro «Santanero» con los alumnos de la Academia Taurina Municipal de Morelia, Antonio Sayago, Toño Neri, Marco Lule, Alberto Rangel, Antonio Magaña (invitado) y Carlos Mauricio Medina
 
Por: Josué Muñoz   Foto: Marco A. Tovar
 

Este sábado 21 de septiembre se realizó un interesante festival taurino de la Academia Taurina Municipal de Morelia en su plaza sede el cortijo “La Maestranza”, en la que participaron los alumnos de dicha Academia Taurina, Antonio Neri, Alberto Rangel, Carlos Mauricio Medina, Marco Lule y Antonio Sayago; y como invitado especial Antonio Magaña “El Tony” del Centro de Capacitación Taurina “Lic. Fernando Ochoa Ponce de León”.

Se lidiaron a la usanza portuguesa (sin darles muerte) astados de las ganaderías michoacanas de San Maximiano y José Farías, y de la ganadería guanajuatense de San Miguel.

Ante un lleno en el graderío, en un ambiente familiar inigualable, amenizado por la extraordinaria Sinfónica de Alientos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Michoacán, se dio inicio al festival.

Abrió plaza el carismático niño Antonio Neri, a quien le toco en turno un ejemplar de San Maximiano, que fue bueno y se prestó para que el chamaco estuviera a gusto, muy verde aun con el capote, pero con la muleta le realizó una faena en donde ya esbozó tener una idea más clara de la estructura de una faena, la cual sustentó por la mano derecha y cuajó importantes, templados y sentidos muletazos. Después de simular la suerte de matar el juez le otorgó una oreja simbólica.

Le siguió Alberto Rangel que le tocó en turno el eral más complicado de la tarde, también de la ganadería de José Farías, un astado con una embestida áspera, seca y un tanto violenta; inició su faena por “verónicas” de poder y una artística “media verónica”, ya con la muleta tuvo que hacer uso de todos sus conocimientos técnicos para lidiar al torete, logrando importantes tandas por la diestra, a un animal que iba desarrollando sentido en cada pase que se le daba, hasta llegar al punto de solamente estar cazando al torero. Faena de mucho mérito, el torero se vio solvente y sereno ante las dificultades que le planteo el astado, lidia que fue reconocida y aplaudida por los asistentes. Se le premió con una oreja.

Después tocó turno a Carlos Mauricio Medina, con otro ejemplar de la misma dehesa, que fue bueno y con clase. Inició por verónicas rematando con el sello de la casa en una gitana media “verónica”, después realizó un quite por personales “chicuelinas”, bien plantado en la arena; ya con la muleta realizó una faena variada e inspirada por ambas manos, llena de detalles de “pellizco” destapando el pomo de las esencias, con temple, gusto y verticalidad, arrancando emocionados ¡oles! del público presente. Después de tocar pelo en la simulando la suerte suprema le fueron otorgadas dos orejas simbólicas que le fueron ovacionadas en su vuelta al ruedo y le valieron para salir a hombros al final de festejo.

En el siguiente en turno se lidió una vaquilla de la ganadería de San Miguel que le tocó a  Marco Lule, aspirante que ha demostrado que tiene calidad y buen gusto en su ejercicio taurino. Inicio por “verónicas” y después intentó quitar por “Zapopinas” (creación del matador tapatío Miguel Ángel Martínez “El Zapopan” y no del Juli) pero perdía un tiempo en la ejecución, ya que no es nada fácil realizar esta suerte, pero es cuestión de seguir entrenándola con constancia. Con la muleta el astado mostró una clara tendencia a rajarse y además mucha debilidad, aún así le pegó unos naturales extraordinarios que fue lo que más pudo hacer ante la condición del animal. Vuelta al ruedo.

A continuación actuó el joven Antonio Magaña “El Tony”, con un eral de la ganadería de José Farías; comenzó su labor por “verónicas”, después cubrió el tercio de banderillas colocando un par de cortas y uno al violín. Este muchachillo tiene una afición desmedida, se quiere comer al toro, e intenta ejecutarlo todo; ya con la muleta logro una tanda por derechazos superiores, el eral se quedaba muy corto por el izquierdo e hizo sentido rápidamente. El Tony mostro actitud y ganas, y se ve que anda a gusto en la cara del toro. Por su labor se le otorgó una oreja.

El que cerró plaza fue el valiente aspirante Antonio Sayago, a quien se le notan un claro avance en la técnica y quien lidió un berrendo de San Miguel; comenzó su faena por “verónicas” cargando la suerte y con elegancia, después quitó por “chicuelinas” combinadas con “tafalleras” y posteriormente otro quite por ceñidas “gaoneras”; con la muleta inició con tres péndulos combinados con pases de pecho, después tandas por la derecha largas y templadas, al astado se le terminó muy pronto el gas y terminó por defenderse buscando ya al torero más que al engaño. Fue premiado con una oreja.

Da gusto ver la entrega de este importante semillero de aspirantes a novilleros, ver sus avances y la seriedad con que hacen las cosas. Pero además en el marco de la preciosa plaza “El Cortijo la Maestranza” con un lleno total de aficionados que están apoyando a esta nueva generación, futuro de la fiesta brava. En hora buena a la organización, destacando la labor y afición derrochada por el buen aficionado y gran reportero gráfico Ricardo Carreón Franco afectuosamente apodado «El Pato».

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Morelia, Michoacán, 21 de septiembre de 2013.- Cortijo La Maestranza, lleno. Festival de la Academia Taurina Municipal de Morelia A.C. Se lidiaron erales de San Maximiano, José Farías y San Miguel, variados en su comportamiento. Toño Neri: oreja. Alberto Rangel: oreja. Carlos Mauricio Medina: dos orejas y salida a hombros. Marco Lule: Vuelta. Antonio Magaña: oreja. Antonio Sayago: oreja. Juez de Plaza: Ex novillero Alejandro Vilchis.
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